viernes, 12 de febrero de 2016

"Blackstar", la conceptualización artística de David Bowie sobre su propia muerte



El pasado 10 de enero, la música sufrió la pérdida de uno de sus más camaleónicos y maravillosos representantes. El irrepetible artista británico David Bowie falleció, a la edad de 69 años, tras dieciocho meses de lucha contra un cáncer de hígado, enfermedad solo conocida hasta aquel momento por sus más allegados.

Su trayectoria se prolongó durante más de cincuenta años, espacio temporal en el que sorprendió al mundo con una infinidad de discos (que produjeron ventas de más de cien millones de copias), sus inconmesurables directos, sus looks imposibles y, en definitiva, un enorme legado, visible en la infinita lista de artistas para los que sería una influencia. Madonna, sin ir más lejos, define al artista como uno de sus mayores ídolos y, tras su fallecimiento, realizó un pequeño homenaje en concierto, interpretando una más que enérgica pista del mismo: Rebel Rebel

Las palabras no son artefactos dignos como para expresar el desconcierto que, entonces, se apoderaría de sus más acérrimos seguidores, así como de aquellos que no se habrían sumergido, aún, en su universo: recuerdo, en mi caso particular, mostrarme totalmente escéptico y sobrecogido ante dicha noticia. Su defunción tuvo lugar en un momento, cuanto menos, inesperado. Se produjo un domingo, en Nueva York (a pesar de que, en Europa, nos hiciésemos eco a la mañana siguiente), pero lo más sorprendente de todo ello es que, el anterior viernes, había sido su cumpleaños y fue editado su último y vigésimo quinto álbum de estudio, ★.



1. Blackstar
2. 'Tis a Pity She Was a Whore
3. Lazarus
4. Sue (Or In a Season of Crime)
5. Girl Loves Me
6. Dollar Days
7. I Can't Give Everything Away

A pesar de la innegable sorpresa con la que recibimos dicho suceso y el halo de misterio con el que su padecimiento fue silenciado, ¿puede realmente decirse que el cantante y compositor no trató, en cierto modo, de que sus oyentes noticiasen que algo en su vida no transcurría con total normalidad? Los dos cortes promocionales extraídos de la nueva producción discográfica de Ziggy Stardust, tanto la homónima pista Blackstar como Lazarus, constan de sus respectivos clips, en los que se hallan multitud de indicios por parte de The Thin White Duke de ser consciente de su propia finitud ("Seré libre, al igual que ese gorrión azul. Seré libre, ¿no es igual que yo?", afirma en Lazarus), en aquel momento, más próxima que lejana: el cortometraje representativo de la última pista mencionada muestra imágenes del intérprete de Space Oddity en una cama, con los ojos vendados y al borde de la agonía, sin ir más lejos.

Uno de los aspectos que magnifican dicha producción discográfica es la conceptualización que el artista efectúa acerca de su propia existencia, tomando consciencia de su venidera muerte y encauzando su desazón interior de la forma más espectacular posible, para transformarla en arte. "Sé que algo va realmente mal", reconoce en I Can't Give Everything Away, tema encargado de concluir una experiencia de poco más de media hora de duración, definida como apasionante y taciturna a partes iguales. 

A lo largo de sus siete pistas, Blackstar no solo se transforma inmediatamente en un álbum icónico debido a su brillantez musical y al hito que conforma su creación y lanzamiento sino que, también, se convierte en un magistral punto y final para la carrera de David Bowie, una figura artística inolvidable, imprescindible y, ahora más que nunca, eterna. 

Mostrar comentarios
Ocultar comentarios

2 comentarios:

  1. He seguido de cerca su carrera desde hace muchos años. Es uno de mis grandes ídolos musicales, y ciertamente me ha afectado su muerte. He hecho un par de entradas a modo de homenaje y otra exclusiva sobre Lazarus (donde yo interpreto su esperanza en la resurrección futura). Aún me queda hacer otra sobre el lp en cuestión, para mí magistral, el mejor en más de 30 años.
    Buena entrada Sergio. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una pena que haya fallecido, tienes toda la razón...Tiene que ser un placer haber seguido su trayectoria durante mucho tiempo, a mí me encantaría pero tan solo he escuchado "Blackstar": imagino que, algún día, llevaré a cabo una inmersión en su discografía, estoy seguro de que tiene que ser una experiencia formidable.

      Acabo de leer tu entrada de "Lazarus" y me ha encantado. Desde ya te sigo, por cierto, ¡ansioso estoy por ver qué comentas acerca de su disco!

      Muchísimas gracias por tu comentario, Manolo, de veras.

      Recibe un saludo muy afectivo ;).

      Eliminar