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sábado, 28 de marzo de 2020

Crítica de "Future Nostalgia", Dua Lipa




La publicación de Future Nostalgia, segundo álbum de estudio de la intérprete británica Dua Lipa, inicialmente programada para el próximo 3 de abril, tuvo lugar ayer, día 27 de marzo, como producto de su previa filtración. El sucesor de Dua Lipa, encargado de dinamitar tres años de -relativo- silencio artístico, incorpora once cortes que apenas alcanzan los cuarenta minutos de duración.

1. Future Nostalgia - Resulta difícil concebir un comienzo más seductor para un long-play proclamador de un retorno del género disco a la esfera mainstream, que un "future" susurrado y distorsionado que parecería evocar al mismísimo Prince. Una declaración de intenciones que sintetiza y adelanta con considerable elocuencia la sonoridad de las pistas posteriores y, paralelamente, constituye un homenaje a todas aquellas "mujeres alfa" que han ejercido influencia sobre la compositora londinense. 8,5




2. Don't Start Now - El alzamiento ante las rupturas sentimentales han conformado una trama más que asentada a lo largo de la breve discografía de la intérprete de New Rules. Sin embargo, con la carta de presentación de su nuevo trabajo, podría haber formulado su primer gran himno. La frescura tan fascinante con la que su timbre abraza esta impronta neodisco se esclarece a medida que el corte progresa y, en especial, en su frenético desenlace. 9,5



3. Cool - A priori, posicionarse en el tracklist entre dos auténticas bombas de relojería implicaría estar abocada al deslucimiento. No obstante, tan solo como fruto de su exquisita producción, en la cual es partícipe el deslumbrante Stuart Price, se cataloga de manera automática como una de las composiciones más memorables del disco. Esta oda al enamoramiento, que augura enfrentarse sin esfuerzo al envejecimiento incorpora, por cierto, a Tove Lo en sus encantadores coros. 8,5


4. Physical - En los confines más radio-friendly de la industria fonográfica de los últimos tiempos, son limitadas las ocasiones en las que, por su innegable brillantez, una pista se corona con inmediatez como un clásico instantáneo. El segundo sencillo extraído de Future Nostalgia supone un éxtasis synth-pop constante que hechiza desde sus primeros acordes y que, tras un puente al cual ni siquiera el adjetivo "apoteósico" hace justicia, simplemente erige una de las proposiciones pop más deslumbrantes del siglo XXI. 10



5. Levitating - El romanticismo edulcorado es plasmado a través de uno de las canciones más eufóricas de esta producción discográfica inédita, aspecto acentuado en los contagiosos "Yeah, yeah" adheridos a su estribillo. Asimismo, aludir a Daft Punk y a Blondie como referencias entraña un acierto clarividente por parte de la modelo de origen kosovar y albano. 7,5

6. Pretty Please - A pesar de presumir de una base de bajo repleta de sutileza, que permite menguar la exaltación y la agitación de los cortes precedentes sin renunciar en absoluto a su cohesión, la sexta incorporación del elepé otorga un producto cargante y, por momentos, tedioso. Casi tanto como la narrativa tras sus versos, la cual alude a las intenciones de lentitud deseables al comienzo de una relación y que, por el contrario, resultan difíciles de mantener. 6



7. Hallucinate - Si Physical encarnaba la esencia de los ochenta, Hallucinate, se adueña, por otra parte, de reminiscencias de la década de los noventa. Su pre-estribillo vaticina, precisamente, la fosforescencia dance que detona con posterioridad y que, al mismo tiempo configura una de las declaraciones amorosas más atractivas del álbum. Ambos elementos evidencian por qué se ha convertido, en primera instancia, en la pieza preferida de los seguidores de la artista. 8,5

8. Love Again - Las preciosas cuerdas que -equívocamente- permiten adivinar una balada, transcurren en armonía de un sample de Your Woman (clásico de White Town del año 1997) que, sin impedimentos, cimienta una de las canciones más embelesadoras del disco. La propia Dua Lipa la cita entre sus favoritas, no sin referirse a lo terapéutico que resultó el procedimiento de creación de sus estrofas, basadas en la recuperación de la esperanza frente al amor. Este espíritu de superación es reflejado de forma sobresaliente a lo largo del mismo, ya que, no solo es el corte más longevo de Future Nostalgia; también, aquel que alberga algunos de sus destellos vocales más sorprendentes. 8,5



9. Break My Heart - El pavor ante el fracaso sentimental, así como los temores infundidos durante el período de ensueño que caracteriza toda ilusión emocional, convergen en compañía de otro sample: en esta ocasión, la elección es Need You Tonight, publicada por INXS en 1987. Su edición como tercer single es, cuanto menos, lógica: su cadencioso estribillo, su sugestivo instrumental y su palpable melancolía, en contraposición a su talante bailable, permiten intuir una más que cálida acogida por parte del público. 9



10. Good In Bed - Si bien afirmar que desentona musicalmente con el conjunto del long-play no acarrea grandes dificultades, tampoco conlleva en absoluto un arduo proceso el caer en la socarronería de su estribillo y en sus previsibles ganchos. Estos últimos, en efecto, aderezan con agudeza el círculo vicioso que se construye a través de relaciones fatuas, cuyo única fortaleza radica en el sexo. 6,5

11. Boys Will Be Boys - Con el afán de saciar su sed de concebir un alegato abiertamente feminista, así como de integrarlo en su nuevo proyecto, Lipa hace una llamada a la sororidad, mediante una denuncia al acoso callejero y la cultura de la violación. La susodicha ha hecho referencia a su patente diferenciación con respecto a la homogeneidad artística del tracklist, sin embargo, es evidente que tiene mucha más cabida en el mismo a nivel sonoro que su corte antecesor. De igual forma, es una de sus composiciones inéditas que más prometedoras resultan de cara al directo. Establece un cierre mucho más apropiado y convincente de lo que aparenta y, desde luego, el aura de empoderamiento que singulariza su estribillo y lo épico de su desenlace, contribuyen con firmeza a ello. 7,5


La percepción atribuida entre el gran público con respecto a la personalidad de Lipa, criticada con tenacidad debido a su limitado carisma artístico y a su carente presencia escénica, tropieza en Future Nostalgia con una idoneidad y una perspicacia creativas lo suficientemente cristalinas como para otorgarle, cuanto menos, la credibilidad achacable a cualquier fenómeno mainstream de notable índole, gracias a la riqueza de sus referencias y a la fusión de la autenticidad y lo visionario a la hora de su ejecución. Una demostración semejante de vigor pop por parte de una intérprete que, apenas, había cumplido los veintitrés años de edad durante el ecuador del período de gestación del proyecto; sumado al hecho de que se trata tan solo de su segundo álbum de estudio es, cuanto menos, plausible.

En la época de la supremacía de los servicios de streaming, en la cual la música como manifestación artística parece sobrepasar los excedentes mundanos de la mercadotecnia, la grandiosidad y la ostentosidad con la que eran exhibidas las diversas eras de los artistas en la cultura popular aparentan haber sido relegadas a un segundo plano. No obstante, cuando el producto en cuestión se circunscribe dentro de un marco de masas, existen una serie de elementos estéticos y de componentes intangibles diversos que, al margen del valor netamente artístico de la obra a tratar, le confieren a la misma un atractivo sensorial superior. Retomar dicho fenómeno, mediante una estética engendrada con meticulosidad, manifiesta desde el arranque de la actividad promocional, exacerbada en sus vídeos musicales y perpetuada majestuosamente a través de su portada, no solo exacerba la experiencia de Future Nostalgia como un compendio; al mismo tiempo, permite tildar a su artífice como un emblema pop de referencia de la generación a la que pertenece. 



El recorrido trazado a través de las once piezas que conforman el elepé, si bien aúna traspiés significativos que le eximen de calificativos mayúsculos tales como "obra maestra", resplandece debido a dos aspectos primordiales: el primero, la homogeneidad sonora que impregna la miscelánea, sin que ello interfiera en la peculiaridad de los cortes per se a nivel individual; el segundo, la sagacidad y la gracia con la que la cantante ha formulado irresistibles invitaciones a la pista de baile colmadas de clase que, por momentos, exceden la categoría de sobresaliente. Break My Heart y Don't Start Now fundamentan dicha premisa. Cool y Love Again, por otra parte, evidencian la exquisitez que, de manera incuestionable, empapa la producción del disco en todas sus dimensiones. Physical, asimismo, personifica la noción católica de "ascensión" más fidedigna e, incluso, prueba cuán maleables e insospechados son los límites creativos de su autora, del mismo modo que concede la posibilidad de atisbar su potencial.

El delirio retro-futurista tan seductor que supone Future Nostalgia, a través de la resurrección de las reminiscencias disco y de la compenetración tan congénita que es eslabonada entre dicho género y la figura de Dua Lipa, instaura una de las alucinaciones pop más deslumbrantes de los últimos años. Augura, también, un prometedor porvenir para las creaciones de la industria fonográfica del mañana. Por último, lo cual le conferirá un estatus privilegiado en el páramo de la memoria colectiva, edifica un desenfadado subterfugio en tiempos de coronavirus, clausura y cuarentena.


80/100

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